-¡Ah,si...!
-Espero que hoy esté el hombre de los canastos...
-¿Ysi no está,qué hacemos?--preguntó la niña.
-Después le devuelvo el dinero a mamá.
Avanzando por la calle divisaron los canastos repletos de flores y el disgusto con su madre comenzó a disiparse de sus cabecitas; el colorido y la frescura de los pétalos envueltos en pequeños ramos atrajo sus miradas ,deteniéndose a observarlos.
-¡Qué lindas son! -exclamó Patricia -. ¿Cuánto cuestan?
-¡Dos pesos cada ramo ! -respondió el hombre de mal talante.
-Compremos dos y te sobra un peso ,¿querés?
-¡No nena ! Con uno le sobra a la abuela ,elegí el que te guste más.
-Estas,las amarillas.¿Cómo se llaman señor?
-Fresias. Y decídanse de una vez.
-Esas no Paty ,mejor aquellas que tienen muchos colores....o las rosas...¿Cuánto cuestan éstas?-
pregumtó Nahuel señalándolas.
-¿Las anémonas? -preguntó el florista.
-Si,esas de todos colores -respondió el chico.
-Ya se los dije,cualquier ramo sale lo mismo ,¿cual ? Vaaaaaaaaaaamos..
-¡Dale nena, decidite de una vez!
-Y...no sé...me gustan todas...
-Perdiste,ahora elijo yo,¡deme ése!
-¡Supongo qué tenés la plata !-preguntó el vendedor con cara de pocos amigos.
-Seguro...-le contestó Nahuel -,¿ y usted tiene para darme el vuelto de cinco pesos?
-¡Acá tenés nenito ,el ramo y tu vuelto,dame los cinco pesos! Estos nenitos de mamá ,ajjj...
Sin entender la actitud del hombre los niños siguieron su camino rumbo a la casa de su abuela,
que no quedaba lejos.Nahuel miró el ramo que le diera el florista y se lo extendió a su hermana.
-Tomá ,llevalas vos que a mi no me gusta andar con flores en las manos.
-¿Le gustarán a a abuelita?
-¡Seguro! Siempre le llevábamos cuando nos traía papá y ella se alegraba mucho...
-Casi no me acuerdo...
-Y claro...eras muy chiquita,mamá nunca le lleva...hoy lo pensé al despertarme y le pedí la plata a ella, creo que ni se enteró -dijo Nahuel encogiéndose de hombros -.Faltan dos cuadras ,¿te juego
una carrera?
-¡No nene...!¿Cómo hago con el bolso y las flores?
-La próxima vez traemos las mochilas -dijo él.
-¿Las nuevas? ¿Las que mamá compró para la escuela?
-Si,¿qué tiene?
-Nahuel...no camines tan rápido.¿Viste que cara fea tiene el hombre de las flores?Me miró con cara de asco...
-¡Já,já! Por la cacerola que te pusiste en la cabeza...¡Já,já!
-¡Sos malo! Es linda mi capelina...
-¡Ay! La capelina de la señorita...¿Nunca te dijeron que sos un mamarracho? No sé quién te pudo comprar esa porquería...
-¡Para que lo sepas,Zuly me la regaló! Ahora no voy nada con vos...-dijo enojada sentándose sobre el escalón de entrada de una casa.
-Seguí caminando o te arranco esa cacerola y la tiro a la zanja.¡Levantate de una vez que la abuela estará desayunando sola!
-No quiero...y si me tocás la capelina te arraño...
-¡Y yo me voy solo!¡Te dejo que te coma el diablo! -le gritó Nahuel corriendo hacia la casa de su abuela.
-¡Noooo!¡Esperame! -Suplicó Patricia corriendo a los tropezones tras su hermano.
A Nahuel le provocó un desborde de risas verla correr sosteniendo el bolso con una mano y con la otra,su sombrerito y las flores sobre la cabeza. Ya le llevaba media cuadra de ventaja y
recapacitó que era mejor llegar juntos o su abuela lo retaría por dejar a la nena sola. Se detuvo y se volvió a esperarla ,cuando la vió trastabillar.
-¡Eh,Paty...dale que llegamos! -le gritó.
-Me caigo...me ...cai...go...-balbuceó sintiendo que se le doblaban las piernas.
-Levantate,¿qué hacés tirada en la vereda?
-No puedo...seguir...
-¿Qué te pasa? ¿me estás cargando? ¡Eh Paty!
La vió lívida y con sus ojos dados vuelta y se asustó.Sin pensarlo dos veces la levantó sosteniéndola entre sus brazos.Bolsos,flores y hasta la capelina rodaban por la vereda.
-¡Paty!¡Paty!¡Qué te pasa!¡Abrí los ojos,dale! -gritó llamando la atención de una vecina.
-¿Qué pasa chicos? -preguntó la mujer acercándose a ellos.
-No sé que tiene mi hermana...
-Ahhhh...-exaló Patricia.
-Debe tener hambre,todavía no desayunamos...mire,ya se le pasa...vamos Paty...ya llegamos de la abuela- dijo Nahuel muy asustado.
-Ustedes son los nietos de María, ¿no?
-Si,si señora...
-Vengan que los acompaño.
-No,no,gracias...no quiero que mi abuela se asuste.Dale Paty ,¿seguimos?
-¿Dónde está mi capelina?- atinó a preguntar sintiendo que no la tenía en su cabeza.
-Acá la tenés, yo te la coloco,que nena tan bonita -dijo la mujer.-¿Te sentís bien?
Nahuel tomó los dos bolsos con una mano y le dió las flores a su hermana mientras ella se recomponía ayudada por la vecina. ,así le agradecieron a la señora ,para marchar hasta la casa de la abuela que estaba a pocos metros.
-¿Podés caminar?¿estás bien?
-Si...solo un poco mareada...
_Yo te sostengo,pero no asustes a la abu ,¿entendiste?
-¿Falta poco?
-Llegamos al fin...
/////////////////////////
martes, 9 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


ME ENCANTAN LOS ESCRITOS!
ResponderEliminarYO TAMB SOY UNA PERSONA Q ESCRIBO PERO POESIAS..
ESPERO Q SIGAS CON ESTE ARTE TAN LINDO
BESOS