viernes, 29 de mayo de 2009

Cpitulo 2. .: LA CENA

-Buena idea Paty,no loviden repesar la mesa y las sillas.
-Si má...vení a ayudarme Nahuel...
-¡Ufa!¡nunca sabe hacer nada sola ésta!¡Yo quiero mirar la tele nenita!
-¡Nahuel!-lo reprendió su madre-.Acompañala y ayudá sin protestar,vamos.
Mientras el hogar de Carla parecía estar de fiesta esperando a Zuly,ésta colocaba las cervezas,el helado y el paquetito con las pulseritas en una bolsa dispuesta a salir de su casa.Luego pensó que las pulseras podían aplastarse y las sacó para introducirlas en el bolsillo de su pijamas,porque para ir hasta la casa de al lado y de noche,no iba a volver a cambiarse,estaba muy cómoda así,además,tenían la suficiente confianza y seguro que Carla haría lo mismo.Puso llave a la puerta y recorrió el pasillo lateral del garage,hasta la puerta de calle,donde se prolongaba la verja que la separaba de la vereda..
Obsservó su reloj prendido a la muñeca bajo el farol de su pequeño jardín.Eran las 21.30 y la noche estaba tan azul y serena,que le asemejaba un amplio manto cubriendo el viejo barrio.Por un momento se detuvo oliendo uun aroma diferente,suave...y una brisa tenue le acarició el rostro trayéndole un recuerdo,Alex...
¿Dónde estaría Alex en esos momentos?¿Acaso en ese instante vería como ella el mismo cielo?¿La recordaría aún después de tanto tiempo?--No,no...-se dijo a si misma queriendo no volver a recordarlo.Como obnubilada siguió su camino cerrando la puerta de calle y bajó a la vereda.Fue entonces que sobresaltada ,escuchó que alguien corría hacia donde estaba parada y giró la cabeza.Lo vió detenerse junto a un árbol para retroceder luego trepando como un felino,a un automóvil estacionado en la esquina.Ese coche...¿No era el mismo qué la siguió ese atardecer al volver de su negocio? Entonces observó mejor...eran dos por lo que pudo distinguir en la poca luz de la calle.Chirriando,el que manejaba arrancó el motor alterando el silencio de la noche y desapareció como si se lo tragara la tierra.
(Creo que estoy delirando)-pensó mientras llamaba al portero eléctrico de la casa de Carla.Como un rayo de sol apareció Patricia para darle paso.
-¡Zuly,qué lindo que viniste! - exclamó abrazándola con fuerza mientras Nahuel,siempre atento,cerraba con llave la puerta.
-¡Nenaaaa!¡Soltala de una vez,qué piba pesada! -le gritó dándole un tirón de pelo.
-¡Ay,bruto!-gimió.
-Basta de pelear porque me voy -los amenazó la joven.
-¡No,no,vení Zuly!Entrá,¿adiviná qué hicimos?
-Mmmm,¿adivina adivinador? A ver que hicieron estos chicos.
-Pusimos la mesa en el parque y también corté flores para el centro de mesa,¿qué te parece?
-No te digo yo,quiere comer flores la taradita.¿Qué te sirvo Zuly,una margarita o una caléndula?¡Já,já,jáaaaa!
-No seas malo con tu hermana,vamos,¿por dónde anda tu mamá?
-En la cocina preparando la comida,vení -dijo Nahuel empujando a su hermana para ser él quien tomase del brazo a Zuly.
-Vamos para allá y de paso ponemos ésto en el refrigerador.
-¡Ay,nooo!Yo quería que primero vieses la mesa que linda quedó -insistió Paty.
-Zuly,no la aguanto más a ésta,¿quién se cree que es?
-Nahuel...ella quiere ser amable,tomá ,llevá la bolsa a la cocina y mientras veo la mesa en el parque.
-¿Qué tal Zuly,enloqueciendo con éstos?- dijo Carla llegando a saludarla.
-No,no es para tanto,son un amor,tomá,poné éstas cosas al frío.
-Te recomendé que no trajeses nada terca.¿Adónde iban? Seguro que Paty quiere que veas su obra de arte ,¿no?
-Pobrecita,está tan entusiasmada.
-Si,claro...chicos,lleven una botella de cerveza a la mesa que yaestá la comida,¡Nahuel!
-¡Qué má!
-Encargate de la gaseosa para vos y tu hermana...
-¡Siempre yo!¡Cuidado,que la niña no se ensucie sus blancas manos!
-¡Miren lo que dice...!- gimoteó Patricia.
-¡Me tienen harta!- gritó la madre¿Para ésto quisieron que venga Zuly?¡Es una vergÜenza,los voy a mandar a dormir sin cenar.
-Bueno...haya paz...- reclamó Zuly- una manito cada uno y todo el mundo feliz,que les parece.
Al rato los cuatro cenaban tranquilos en el hermoso jardín bajo la luz de la luna y las farolas encendidas,que hacían lucir el verdor del césped y el colorido de las flores.
-Zuly...
-Cuando hablan los mayores los niños se callan- le ordenó Carla a su hija.
-Zuly...-dijo más bajo.
-¡Otra vez!-dijo la madre ya fastidiada.
-Má...es que quiero preguntarle algo...-suplicó Patricia a punto de largarse a llorar.
¡Dijo que te calles metereta!-agregó el implacable Nahuel.
-¿A vos te parece Zuli?¡Hablò el gerente de familia!¡BAS-TA!¡Se van a dormir!¡-volviò a gritar Carla.
-digo yo - interrumpiò nuevamente Zuli-,¿no serà mejor que nos tomemos el helado que traje?

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